A la espera de conocer el texto definitivo, valoramos positivamente que el Ministerio de Educación proponga una modificación de la prueba de acceso que esté alineada hacia un modelo más competencial, menos memorístico y que evalúe la madurez académica. Sería incoherente que la educación de los estudiantes se dirija a que sepan aplicar de manera práctica los conocimientos que adquieren y que la forma de evaluar no vaya en la misma dirección.

Nos parece un error eliminar la evaluación de la lengua extranjera, de hacerse efectivo tendrá consecuencias negativas en los alumnos, que no estudiarán otros idiomas, en su mayoría inglés, al mismo nivel que si se les examinara específicamente. En un mundo tan globalizado y cada vez más internacional, nuestro sistema educativo restaría peso a la adquisición de lenguas extranjeras, cuando es fundamental para el futuro profesional de las nuevas generaciones.

Es importante no eliminar ni un ápice de exigencia en la nueva Selectividad. Actualmente más del 90 % de los alumnos la supera con éxito, por lo que el propósito de prueba selectiva no se cumple y plantear mayores facilidades conlleva a un relajamiento en la exigencia del aprendizaje de los estudiantes.

Es imprescindible que si se mantiene el distrito universitario único, el examen sea también único y el mismo en toda España, con la misma prueba, en la misma fecha, con los mismos criterios de evaluación y con evaluadores de diferentes comunidades independientemente de dónde se corrija. Todo ello garantizaría la igualdad de condiciones para los estudiantes a la hora de acceder a la universidad y un sistema mucho más justo que el actual.